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En este lugar sirven papas fritas en hojas de plátano para no usar bolsas de plástico

Esta es una ingeniosa iniciativa de un puesto de comida callejera en Guatemala que busca disminuir el consumo de plásticos de un solo uso en su rubro.

Cualquier iniciativa, por pequeña que parezca, puede resultar útil en el contexto actual de crisis ecológica mundial. Este es el espíritu ecológico de la práctica que han implementado en un puesto de comida callejera en Totonicapaán, Guatemala.

Allí han optado por reemplazar los recipientes plásticos en que servían sus papas fritas, por hojas de plátano. La finalidad de esta acción es reducir el uso de este material, que tanto daño le hace al planeta. A pesar de ser una simple acción de un puesto pequeño, la iniciativa se ha replicado en las redes sociales, haciéndose viral, cosa que podría inspirar a más personas.

Ya se han usado antes

Sin embargo, no es la primera iniciativa para reemplazar plástico por hojas de plátano. En el 2016, el municipio de San Pedro La laguna, en el sur de Guatemala, prohibió el uso de bolsas de nylon. A partir de esta política, actualmente, todos los alimentos en el mercado se entregan en hojas de plátano. La finalidad de esta iniciativa fue frenar la contaminación con plásticos de las aguas del lago Atitlán, zona turística de la zona.

Por otra parte, esta práctica está asociada al uso de las hojas de plátano en prácticas culinarias. Las hojas de plátano se usan mucho en la comida tradicional de algunos países Latinoamericanos. Tal es el caso de los tamales colorados, los chuchitos y el patín, todos platos tradicionales guatemaltecos que incluyen el uso de hojas de plátano. Quizás por esto la iniciativa del puesto callejero esté relacionada con estas prácticas tradicionales.

Iniciativas ecológicas

También han surgido otras alternativas sustentables basadas en lo que nos otorga la naturaleza, como es el caso de Epifanio Reyes, también de Guatemala.

Epifanio propone volver a utilizar los tecomates, un fruto proveniente de África, América y Europa, como recipientes para contener el agua. Él los ha convertido en un tipo de botella solo agregándoles una tapa y un cordón para poder transportarlos.

Pero el uso de estas calabazas de corteza dura y con forma de vasija como recipientes no es nada nuevo, sino que data de tiempos antiguos, siendo muy utilizado por los chinos. Igual que con los platos de hojas de plátano, el caso de Epifanio Reyes se ha difundido mucho por las redes, y él publicitó su producto como “pachones ecológicos Tolper”. Se trata de una forma muy segura de guardar el agua, la cual se mantiene fresca por mucho tiempo y adopta un sabor particular.

Es importante tener presente que una botella de plástico tarda aproximadamente 500 años en degradarse y generalmente son desechadas luego de un solo uso. Es por esto que la aparición de estos inventos que nos reconectan con lo natural, es un aporte muy importante y fundamental para reducir el uso de este material tan dañino como lo es el plástico.