Carta con amor para mis nietos | Ignis Natura
Espiritualidad

Carta con amor para mis nietos

 

El amor de una abuela para sus nietos es uno de los regalos de la vida que no puede ser superado por el dinero ni olvidado con el paso del tiempo.

Por naturaleza, la abuela representa una fuente de amor, cariño, compresión, diversión y complicidad para sus nietos, quienes la consideran su persona favorita del mundo.

El hermoso vínculo entre una abuela y sus nietos es irremplazable e incomparable y quienes lograron convivir con sus abuelas conocen esta hermosa relación. Y es que aparte de la relación con sus padres, los pequeños siempre recurren a su nana en búsqueda de amor y cariño.

Mientras que para las abuelas, la llegada de un nuevo nieto a sus vidas es un evento que debe celebrarse por todo lo alto. Especialmente porque se trata de un nuevo pequeño al cual llenarán de besos y abrazos y a quien le contarán sus aventuras, recuerdos y experiencias.

Convivir con la abuela es sinónimo de risas, juegos, travesuras, complicidad, secretos, cariño, abrazos y de inagotables dosis de amor. Es el momento preferido de muchos niños, quienes al final del día no quieren alejarse de la abuela

El único e increíble amor de una abuela para sus nietos

Las abuelas tienden a disfrutar del tiempo que la vida les permite estar cerca de sus queridos nietos. Ya que se trata de una segunda oportunidad para amar a un pequeño ser sin restricciones ni obligaciones laborales que interrumpan esos hermosos momentos.

Aunque los nietos realicen travesuras, salten por la casa y hablen sin parar, no hay forma en que una abuela decida castigar a sus pequeños angelitos. Ya que para ella, son su fuente de alegría y de felicidad, que les permite recordar y revivir la inocencia y gracia característica de un niño pequeño.

La presencia de los nietos en la vida de las abuelas les brinda emoción y logran ayudarle a sentir más jóvenes y con un mayor nivel de energía. Haciendo que se olviden de los años que acumulan y del cansancio típico de la edad, al dejar que sus pequeños tiren de su mano al caminar en búsqueda de nuevos descubrimientos.